lunes, 14 de mayo de 2007

BAAL EN UGARIT

EL BAAL UGARÍTICO

La relación entre el corpus de textos mitológicos y el corpus de textos rituales es un tema muy tratado hoy día. Estos dos grupos de materiales se presentan como dos bien definidas entidades.

Niehr hace algunas observaciones importantes acerca de la relación entre textos rituales y mitológicos. Ningún texto de ningún tipo fueron encontrados en los templos de la ciudad. Los puntos de descubrimientos valen la pena ser citados. Ambos, tanto mitos como rituales fueron encontrados en la Maison du Grand Prêtre, MGP, parece haber una distinción local: los mitos derivan de MGP 7/8, mientras que los rituales derivan tanto de MGP 1 y la Maison du Prêtre Malicien (MPM 10). Por lo tanto, mitos y rituales pertenecen a diferentes librerías o subsecciones de librerías.

Sin embargo, hay un grupo de textos que combinan rasgos rituales y mitológicos, el grupo que Pardee designó como “textos paramitológicos”. Todos esos textos fueron encontrados en la Maison du Prêtre Malicien (MPM 10).

La cuestión de si los textos mitológicos tenían una función en el culto es difícil. Vale la pena señalar que algunos textos mitológicos o épicos contienen rasgos que son fácilmente explicables debido a la costumbre de recitar textos. Hay, pues, instrucciones explícitas para un recital. También hay casos de omisión, indicados por unas líneas dobles horizontales. Niehr plantea la cuestión del lugar y la razón para semejantes recitales y concluye que había un hábito de recitar material mitológico en el contexto de las escuelas para sacerdotes como instrucciones narrativas o como “lecciones teológicas”. La cuestión es si esto es suficiente en tanto que explicación. Moor hace una interesante observación considerando tales casos como omisiones: “Esas omisiones de porciones de texto estándar sería difícil justificarlas si las tabletas habían de ser leídas en público. Pero pueden ser toleradas si eran ejecutadas pare ser aprendidas de memoria por aquellos que había de recitarlas”. Tal oralidad es un rasgo que puede señalar hacia una dimensión litúrgica de este material. De todas formas este es un tema controversial.

BAAL-MOT

A pesar de las muchas lagunas y textos no confiables, la historia del conflicto Baal-Mot puede ser presentada como sigue. Después de la instalación de la ventana en el palacio de Baal, Baal envía mensajeros a Mot. Deben descender a la Casa de la Libertad y ser contados entre los muertos. Cual es exactamente el mensaje de Baal a Mot no está claro. Quizá pueda ser encontrado en esta frase: “Yo sólo soy aquel que puede ser rey sobre los dioses, quien puede cebar a los dioses y a los hombres, quien puede satisfacer a las multitudes de la tierra. Quizá Baal tenía algo que decirle a Mot, pero esto está aún sometido a debate. Los mensajeros retornan a Baal con descripciones del apetito de Mot y una invitación a Baal para que descendiese al Mundo subterráneo. Baal responde rápidamente y expresa su sumisión a Mot: “Tu siervo soy, tuyo por siempre” (1.5.II:12). Mot renueva su invitación: “Y tú, toma tus nubes, tus vientos, tus rayos, tus lluvias…” (1.5.V:6-8). Cuando Baal oye esto decide procurarse progenie. Monta una novilla y produce descendencia (1.5.V:17ff).

Después de un lapsus de unas cuarenta líneas, una cita perdida que probablemente contenía información de intereses esenciales para nuestra búsqueda, el texto continúa para describir como la muerte de Baal es anunciada a El quien llora su muerte. Los ritos de duelo son descritos en detalle para tanto El como Anat (1.5.VI-1.6I:8). Anat y Shapsh juntos buscan a Baal y encuentran su cuerpo muerto. Con la ayuda de Shapsh, Anat lleva el cadáver al Monte Sapan, donde Baal es enterrado. Anat informa a El y a Athirat que Baal es muerto, y la pareja comienza a discutir la cuestión de cómo reemplazar a Baal. Athar es, finalmente, elegida pero se encuentra a sí misma insuficiente. Anat procede y confrontar a Mot directamente. Lo agarra por el dobladillo de su túnica y le implora para que le entregue Baal a ella. Mot le dice a Anat como se tragó a Baal. Sigue la descripción del duro trato de Anat a Mot:

Con la espada ella lo desgarra,

Con la criba ella lo aventa.

Con fuego ella lo quema,

Con la rueda de molino ella lo muele,

En un campo ella lo siembra (1.6.II:30-35).

Siguiendo esto viene la descripción de la visión-sueño de El, mediante la cual es capaz de determinar que Baal a retornado a la vida. El comienzo de las lluvias de otoño era una señal decisiva (1.6.III). En el nombre de El, Anat señala a Shapsh que los surcos de los campos está aún secos (muertos). Shaps promete encontrar a Baal. Finalmente, col V presenta el retorno de Baal a su trono. (11.1-6).

El resto de las columnas V y VI parecen tratar con un nuevo conflicto entre Baal y Mot, que tiene lugar el año séptimo. Una batalla por la supremacía entre Baal y Mot es descrita (VI:16-22). Sobre la intervención de Shapsh, Mot capitula: “dejemos que Baal sea entronado en (su) real (trono)/En [la última morada], [el trono] de su dominio” (VI:33-35). Un pasaje acerca de Shapsh dirigente de los Rephaim (gigantes) sigue (VI:45-43), y el colofón concluye la columna.

NO UN SUBSTITUTO, SINO BAAL MISMO

Ya sabemos que Baal engendró descendencia con una Novilla. Inmediatamente después de esto hay un largo lapsus textual (faltan cerca de cuarenta líneas). De Moor sugiere llenar este vacío con la noción de un “hermano gemelo” de Baal descendiendo al mundo subterráneo. En esta interpretación, Baal engaña a su enemigo Mot. Además, que los dioses no mueren es la opinión del autor de la épica de Kirta (1.16.I:22;II:43).

En otro posterior análisis, sin embargo, parece que Baal mismo muere. Sabemos que Baal es responsable de la lluvia y de la fertilidad, de la vegetación. Ahora, las exitosas maquinaciones de Mot en el conflicto entre él y Baal tienen serios efectos precisamente en el dominio de la vegetación, efectos que parecen mostrar que Baal mismo, y no ningún substituto, ha desaparecido de la tierra y descendido en el ámbito de Mot. Además, las perspectivas del paradigma funcionalista para la comprensión del mito parece justificada puesto que el conflicto entre Baal y Mot refleja y explica ciertos fenómenos naturales, tales como los cambios estacionales de la vegetación. Baal es un dios de la tormenta y la lluvia. Su cercana conexión con las precipitaciones es visible en el conflicto entre Baal y Yam. Inmediatamente después que El ha dado su permiso para el proyecto de la construcción del palacio, Athirat concluye que esto significa lluvia sobre la tierra, como bien dice en 1.4.V:6-9:

Wn ap. ´dn. Mtrh b´l. y´dn.

´dn. Tkt. B glt

Porque ahora Baal puede señalar el tiempo de sus lluvias,

El tiempo del carro en la tormenta. (1.4.V:6-7)

La estructura del conflicto Baal-Mot está espaciado por el arco que va desde 1.5.V –donde Mot emplaza a Baal a tomar sus nubes, vientos, relámpagos, lluvia y rocío y descender al mundo subterráneo— hasta 1.6.III, donde el sueño acerca de la lluvia de El y su realización lo convencen de que Baal está vivo de nuevo.

Un rasgo del texto que vale la pena considerar en esta conexión es la fórmula de Shapsh abrasando la tierra:

Nrt . Ilm . Sps . Short

La . smn . b yd . bn ilm . mt

La lámpara divina, Shapsh, brilla caliente,

Los cielos no tienen poder ante el poder del divino Mot. (1.6.II:24-25)

Quizá se pueda llamar a esto la fórmula de la sequía. Relaciona el calor del verano con el poder de Mot y ocurre tres veces:

1.3.V:17-18 anticipando el conflicto Baal-Mot.

1.4.VIII:21-24 después que los mensajeros han sido instruido para descender.

1.6.II:24-25 cuando Mot le dice a Anat que se ha tragado a Baal.

Que el calor del verano está, en cierta manera, relacionado con al ausencia de Baal está claro en 1.5.II:3-6 y 1.6.IV:1-3, 12-14.

La conclusión razonable de estas observaciones es que es Baal mismo quien baja hacia Mot. Asumir que es sólo un substituto no tiene sentido respecto a los eventos subsiguientes.

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