miércoles, 11 de octubre de 2017

GNOSIS, DUALISMO Y FE

GNOSIS VS FE
En el Evangelio de Felipe está escrito “El que tiene el conocimiento (gnosis) de la verdad es libre. La ignorancia es esclavitud”. Aunque no sólo la ignorancia está en contraste con el conocimiento de Gnósticos, sino también la fe, dado que no sabe nada referente a sí misma y permanece atada a lo que está inmediatamente en primer plano. Es esta oposición entre “fe” y “conocimiento” la que era el tema central en los debates de la Iglesia con la herejía Gnóstica. No se trataba solamente de una cuestión de los derechos y reivindicación de la fe como único medio de salvación, sino también del problema de la doble-verdad que vino a ser tema de discusión con la entrada de la gnosis esotérica en la Iglesia temprana.

Hay elementos específicos de la Gnosis; un cierto número de ideas que se dan repetidamente en la mayoría de las tradiciones y forman su marco básico. Es en este sentido que se entiende la cuestión de “estructura” y “naturaleza”. Es una cuestión de “articulación” de la Gnosis. Estas son algunas de la características aducidas como idea central –mito central- del Gnosticismo: “La idea de la presencia en el hombre de una “chispa” divina….., la cual procede del mundo divino y ha caído en este mundo de destino, nacimiento y muerte y ha de ser despertada mediante su contraparte divina en orden a ser finalmente restaurada. Esta idea…, está ontológicamente basada en la concepción de un desarrollo hacia abajo de lo divino cuya periferia (a menudo llamada Sophia o Ennoia)ha caído víctima de una crisis y ha debido –aunque sea indirectamente- producir este mundo, del cual no se puede desinteresar, dado que ha de recuperar la “chispa” divina (a menudo designada como pneuma, “espíritu”).

En la base de la Gnosis hay una visión dualista del mundo que determina todas sus afirmaciones a nivel cosmológico y antropomórfico. Este dualismo está entrelazado con una idea monista expresada en el desarrollo hacia arriba y hacia abajo de la chispa divina que es la base para la identificación del hombre con la deidad (manifiesta en la idea del Dios “Hombre”). Inserta en este “dualismo con fondo monista” está la doctrina de Dios en la Gnosis, determinada sobretodo por la idea del “Dios desconocido” más allá de lo que es visible o sensible, e incorpora una “plenitud” (Pleroma) de ángeles y otros seres celestiales, sea como ideas personificadas (abstracciones) o hipóstasis.

En cuanto a la Cosmogonía (Creación del Mundo), esta intenta ofrecer una explicación de la presente condición del hombre, alejado de Dios, ocupando un considerable espacio en los textos.

Finalmente hay en la Gnosis una “doctrina del fin del mundo” muy de cerca conectada con la cosmología y soteriología como un todo, una escatología que consiste no sólo en la liberación del alma celestial sino que también tiene un significado cósmico.

DUALISMO
La historia de las religiones conoce varias ideas de la actividad de dos deidades o principios independientes responsables de las diferentes situaciones del mundo. Uno de los mejor conocidos es el dualismo Zoroastriano Iraní, que establece un dios bueno y otro malo en el comienzo de la historia del mundo, viendo la historia como el conflicto entre los dos, hasta que el dios bueno con la ayuda de sus seguidores obtenga la victoria al final de los tiempos. Este dualismo está esencialmente orientado éticamente, dado que otorga una importancia decisiva a la actitud religiosa y moral, donde los opuestos “bien” y “mal” no coinciden con lo “espiritual”, “corporal” o “material” sino que están mezclados con estos últimos.

Por otro lado, el dualismo de Platón más orientado filosóficamente, tuvo gran importancia para el pensamiento Griego y para toda la antigüedad posterior. Este conoce dos niveles de existencia: la ideas eternas espirituales y sus contrapartes materiales (espacial) transitorias, que forman el cosmos; estas últimas significan de hecho una pérdida de Ser, aunque pertenece a la parte buena de la creación (para la parte mala Platón hizo responsable a un “alma del mundo” mala). Este dualismo “ontológico” o “metafísico” es igualmente una presuposición del Gnóstico.

Finalmente hay que tener en cuenta el dualismo Indio entre el Ser y la Apariencia o Devenir, que ha sido frecuentemente considerado como paralelo a la Gnosis pero que debido a su diferente orientación no ha sido muy tenido en cuenta.

El dualismo gnóstico se distingue de estos en un punto esencial, que es “anti-cósmico”; o sea su concepción incluye una inequívoca evaluación negativa del mundo visible junto con su creador; es considerado un reino del mal y oscuridad. La identificación del “mal” y la “materia”, que no se encuentra en el pensamiento Iraní-Zoroastriano, es en la Gnosis una concepción fundamental. En el pensamiento Griego, –excepto algunas enseñanzas Órficas, de fecha incierta- no hay semejante desarrollo anticósmico del dualismo espíritu-cuerpo. La versión Griega es sin duda pro-cósmica. Plotino (siglo III d.C.)líder del Neoplatonismo defendía esta posición contra la depreciación Gnóstica del cosmos. En su tratado “Contra los Gnósticos” dice que la gradación descendente no es razón para abusar o difamar las etapas inferiores del cosmos ni estigmatizarlas como “tierra extraña”. El “relato de horror sobre el terror que según sus creencias se desarrolla en las esferas celestiales” es ridículo y erróneo, dado que estas esferas son “buenas y están bellamente preparadas”. Si los cuerpos celestiales se originaron también del fuego no hay por qué temerlos (como hacen los gnósticos), pues su poder e influencia son limitados según la ley del universo; no hay tiranía del poder de las estrellas”. Como resultado de su hostilidad hacia el mundo desdeñan toda legalidad de este mundo, “la virtud cuya construcción se remonta a los comienzos del mundo y se mofan de toda disciplina y justicia quitándole toda importancia”. “Pues de todas las cosas terrenales nada tiene valor para ellos, sólo un más allá por el que algunas se esfuerzan”.

Según esta polémica Platónica la posición especial de la visión gnóstica del mundo y sus consecuencias queda muy clara. Ciertamente hay algunos elementos en común entre los puntos de vista gnóstico y Platónico que se pueden encontrar en algunos de los textos de Nag Hammadi, sea en la cosmología o psicología, aunque no se puede pasar por alto el abismo que los separa. El polo positivo del dualismo gnóstico, al cual se refiere Plotino, es un mundo más elevado, retratado en muchas y variadas diferentes maneras, que culmina en la asunción de un nuevo Dios en otro mundo y desconocido, que habita más allá de la creación visible y es el verdadero señor del universo. El mundo no es su obra, sino la de un ser subordinado. Aunque, no obstante, ejerce influencia de varias maneras para el bienestar de los humanos mediante Su Providencia (pronoia).

      

domingo, 8 de octubre de 2017

LOS ELEMENTOS CONSTITUYENTES DE LA GNOSIS


Una peculariedad de la tradición gnóstica es el hecho que frecuentemente toma sus datos de las tradiciones existentes más varias, se adhiere a estas, y al mismo tiempo las establece en un marco nuevo mediante el cual estos datos toman un nuevo carácter y significado completamente nuevo. Visto desde fuera, los documentos gnósticos son a menudo composiciones e incluso compilaciones de ideas mitológicas o religiosas de las más variadas regiones de la religión y la cultura: de los Griegos, Judíos, Irán, Cristianos (en el Maniqueísmo, India, y Extremo Oriente). En este sentido la Gnosis es un producto del sincretismo heleno, que es la mezcla de las tradiciones Griega y Oriental y subsecuentes ideas a la conquista de Alejandro Magno. Las exposiciones obtienen su hilo de continuidad o su consistencia mediante el “mito” gnóstico. Las partes individuales de este “mito” pueden ser llamadas los mitos gnósticos; estos nos confrontan como partes de uno u otro sistema gnóstico. Dado que están construidos partiendo de datos mitológicos más antiguos dan la impresión de artificialidad cuando son comparados con los mitos desarrollados antiguos de los tiempos primordiales. No es que sean compilaciones “artificiales” sin importancia, sino ilustraciones de situaciones existenciales de la visión del mundo gnóstica. Dado que esta visión del mundo se une en gran medida a la imaginería religiosa más antigua, prospera como un parásito en el terreno de “la religión de acogida”, puede también ser descrita como parásita. Estrictamente hablando el Gnosticismo no tiene tradición propia sino sólo una copiada. Su mitología es una tradición conscientemente creada partiendo de datos ajenos, de los que se ha apropiado para alcanzar sus propia concepción básica. Esto es para el Gnosticismo una confirmación de su verdad, que a menudo se remonta a una revelación primordial, i.e. deriva de tiempos primitivos; el conocimiento de esta estuvo extinguido temporalmente o escondido.           

lunes, 2 de octubre de 2017

CAOS Y ORIGEN

LOS ELEMENTOS
La epopeya de Ovidio recorre, en una serie de arcos laxos, el tiempo histórico desde el comienzo del mundo, pasando por el tiempo mítico, hasta el mundo homérico (Troya), y de allí a la fundación de Roma y a Augusto. No empieza con una creación divina ni con una ordenación de los elementos, ni tampoco con el Demiurgo platónico ni con el estoico fabricador mundi ni con la presocrática Física de los elementos, sino que Ovidio comienza al modo de Hesíodo, el cual, en la Teogonía (700 A.C.), hace empezar el mundo partiendo del Caos.

En Hesíodo se reúnen los mitos de la creación de Asia Menor y se abre, todavía en un lenguaje mítico, el horizonte de la Cosmología presocrática. Incluidos en la genealogía de los dioses, que relata la génesis del mundo, aparecen por primera vez la verdad, el origen y el todo como aquellas categorías con las que la filosofía, desde Anaximandro formará el concepto de ser. Y el todo que está en el origen y que, por tanto, es verdadero, para el hombre, lo antagónico, prepotente e indisponible (que, consiguientemente, puede ser llamado dios). Todo lo poderoso, sustentador, fructífero, grande, peligroso, todo eso son dioses.

Antes de todo existió el Caos, pero después
Gea, la de amplio pecho, sede, nunca vacilante, de todos
Los inmortales, que habitan la cumbre del nevado Olimpo,
Y el tenebroso Tártaro, en el seno de la tierra, de anchos caminos
Y Eros, el más hermoso de los dioses inmortales, que relajo los miembros.

De esta forma concibe Hesíodo las raíces de todo ser. En el origen está el Caos, lo entreabierto (en griego khaino=entreabrir, bostezar). Tiene que ser pensado como algo vacío y poderoso. Si uno se imagina fuera el espacio, no queda ya más que lo desmesuradamente abierto, el Caos, justamente. A partir de él surge la tierra (Gea), y en ésta, debajo, como otro Caos, el Tártaro, yacente en lo sombrío. Y Eros, configurador de mundos: aquel poder universal que, cuando el cosmos todavía es una única cadena de generaciones, tiene que ser pensado en los orígenes.

Gea es riza, o sea, la raíz del mundo, de donde todo surge. Hesíodo enseña, pues, el surgir a partir de un elemento. Pero para la gestación se precisa del Eros. Él junta en hieras gamos a Gea con aquello que, igual a ella, de ella misma surgiera: Uranos, el cielo. En muchas culturas tienen que ser separados tierra y cielo, unidos matrimonialmente, afin de que se haga un espacio para las cosas naturales. En el mito sobre la separación del cielo y tierra, la creación significa: tierra y cielo –después de la noche nupcial- se separan en es espacio luminoso del día.

En la tradición Sumeria, por ejemplo, cielo y tierra eran, al principio, una sola cosa y tuvieron que ser separados por el dios del aire. El matrimonio cielo-tierra contiene frecuentemente la representación de la fructificación de la tierra por la lluvia. Que la génesis vaya vinculada a separación y diferenciación sigue vigente como figura conceptual en la filosofía griega. En Hesíodo no surgen día y noche mediante el turno regular de matrimonio y separación de cielo y tierra; sino que Erebos (las tinieblas) y Nýx (la noche), surgidas, como Gea, del Caos, dan a luz el Éter y al Día. La luz surge de las tinieblas, no al revés. Antes ya de la aparición de los dioses, cada uno con sus atribuciones individualizadas, antes incluso de toda naturaleza concrete, tenemos, pues, la figura del mundo y sus principios dinámicos; Gea genera a Urano como Nýx, la noche, a la luz del día; en adelante constituyen las dos polaridades generativas: tierra/cielo y Noche/día. En todo ello, Eros es el principio de la natura naturans. Sólo con él se inaugura la generación de los dioses y, con la jerarquización genealógica de éstos, también la forma jurídica del mundo. No cabe duda de que el lugar central lo ocupa Gea, como madre del devenir, la magna mater de las religiones.

Ahora Ovidio identifica el Caos bostezante de Hesíodo con el viejo concepto estoico de materia sin cualidades, la moles soluta o confusa. En moles resuena lo pesado, lo fatigoso, lo trabajoso e, incluso, lo colosal, todo lo cual casa muy bien con el Caos. Como masa confusa o como prima materia (en la tradición aristotélica), este concepto servirá de base, en la alquimia, a una gran tradición. El Caos des un mundo sine imagine (Ovidio, Fasti, I, III; Met., I, 87).

No se puede hablar de un mundo sin imágenes ni signos. Justamente el hecho de que la Naturaleza pre-estructural no muestre sino lo uniforma, es decir, ningún rostro (ninguna forma), compele a todo discurso cosmológico a la situación paradójica de tener que hablar de algo que precisamente no muestra lo que el lenguaje siempre presupone: lo distinto y diferenciado. Ovidio no salta por encima del Caos, como Hesíodo, que le dedica no más de medio verso, a fin de alcanzar enseguida, con el principio generativo de Gea, la –también generativa- dimensión del lenguaje. El Caos es una masa de átomos azotados pro la borrasca, como diría Lucrecia.

A diferencia del Caos de Hesíodo, en Ovidio todo ya está allí inicialmente, pero disforme. Pero eso disforme no es, simplemente, lo yermo, sino la prima potentia de la creación. Es una presencia peculiar del cosmos, de los átomos, de los elementos y de las cualidades, del tiempo y del espacio, de los principios y de las cosas, pero con la colisión de unos contra otros. Caos es una diskrásis (versus la eukrásis), tal como lo enseñaban los presocráticos, la materia sin cualidades de la antigua Stoa, o el confuso meigma de Diodoro, al contrario, lo asocia a representaciones míticas de una penetración sexual del uno en el otro. Diodoro puede valer como testimonio de que la doctrina del meigma elemental es una racionalización de la representación mítica de una indiferenciación andrógina.

Muy cercano a Ovidio está también Anaxágoras (500/486 A.C.), quien designa el ápeiron como el ser junto, indiferenciado y uniforme de todo lo posible, el ser que contiene la spérmata pánton khrematon (semilla de todas las cosas). Los elementos y las cosas surgen por segregación y separación. Pero el Caos de Ovidio se asemeja también al tohubohu (en hebreo, desierto y vacío), nombre con el que el Antiguo Testamento designa ese estado pre-estructural del cosmos.

Una creatio ex nihilo no la conoce la tradición antigua, ni tampoco la bíblica. Al principio no era la nada, sino –y no únicamente en Ovidio- el desorden. Este, no la nada, es el antagonista del cosmos (que por ello es systema, o bien syntaxis). Y eso fue, justamente, lo que se convirtió en otra cosa, en la línea de la teología austianiana de la creación y, más tarde, de la tomista: el Dios cristiano no ordena el embrollo de materia preexistente, sino que crea, semel et simul, de la nada. Ya Lactancio polemizaba apasionadamente contra la concepción, compartida tanto por los estoicos como los epicúreos, de la no-creación de la materia y los elementos; Deus omnia fecit ex nihilo.

En la descripción del Caos Ovidio sigue los modos de hablar de la antigua mitología cosmogónica. Palmaria es la referencia a Hesíodo, en el que –como en el caso de los presocráticos- se han de presuponer una serie de mitos de Asia Menor. Mas Hesíodo no utiliza las cadenas de negación retórica como fórmulas de la anticipación absoluta, ni concibe tampoco el Caos como prima materia, sino como una espacialidad pre-estructural. Al Caos de Ovidio se le acerca más un Caos amorfo y un espacio primigenio lleno de fuerzas mágicas. Impresionante es su paralelo retórico en el Rig Veda (Rig Veda, Sección X, canción 129).

En las fronteras del mundo, estas fórmulas primigenias están también en la frontera del lenguaje. La exclusión de los dos lados de un antagonismo, la pregunta que se niega a sí misma, la negación y lo iterativo crean partiendo de una concreción natural, próxima a la vida, la visión de algo absolutamente abstracto, que, con todo, tiene una potencia concreta. También esto es, como en Ovidio, una imagen de lo sin imagen, del caos, y del UNO que alienta, del Dios (aún) sin nombre, que, a partir de la tiniebla oculta tras tiniebla, hará surgir al mundo, separado en ser y no-ser, día y noche, vida y muerte, orden de los elementos o de los seres vivos: lo creado, enquistado ya en todo un cuerpo de negaciones. Una estructura muy similar presenta también el Enuma Elish (2000-600 A.C.), poema babilónico de la creación del mundo:

Cuando allá arriba el cielo no era nombrado,
y abajo lo sólido no tenía un nombre,
Apsu, el sin comienzo, el engendrador,
Y Mummu y Tiamat, la madre de todos ellos,
Mezclaron al unísono sus aguas,
Aún no se entretegía el matorral, ni había aún cañaveral,
Cuando ni los dioses existían,
Ni tenían nombre, ni se habían fijado sus talentos;
Y luego, en medio de ellos (de los océanos), los dioses fueron hechos..

Aquí nos encontramos con el ejemplo más antiguo de una concatenación de negaciones. Lo increado es identificado ya con lo sin nombre. El estado primigenio, aún sin mundo, es lo inefable y mudo. Por eso se explica la extraordinaria importancia que en la tradición bíblica de la creación se confiere al lenguaje. Hablar es crear. El mundo tiene forma de palabra. Y así el mundo es en tanto en cuanto sea captado en el lenguaje.

Esto vale también, análogamente, para la imago mundi: el caos es un mundo sin imagen, no representable. El intento de traducir en imagen la prima materia o el caos se realiza bordeando la disolución que amenaza a lo que constituye una imagen –se representa al caos como una superficie negra o blanca, o un informe entrecruzado de líneas-. En él queda desmentido precisamente aquello que constituye una imagen, o sea, la distinción de forma y color. La prima materia es tan irrepresentable como el Dios de la tradición bíblica. El bíblico tohubohu está, como el mismo Dios, más allá de toda fisonomía. Ambos son, simplemente, lo otro; ambos desencadenan el terror de los Sublime, que hace presa de uno no sólo ante Jano, sino que es también ampliamente descrito en las epifanías griegas y bíblicas de Dios. Lo indecible y lo irrepresentable son el núcleo de toda experiencia religiosa, como la primera forma histórica de lo Sublime.

Esto es válido tanto para la tradición bíblica como para la griega y hay que presuponer aún en el caso de las formulaciones ovidianas, que hacen aparecer al caos, desde la frontera última del lenguaje, como una cosa apenas ya si interpretable. Aquí, en el Enuma Elish, se inaugura, de una forma todavía más arcaica, la creación y la forma jurídica del mundo: Marduk es aquel dios que, en dramática lucha con la madre de las profanidades –Tiamat, e flujo primigenio-, la da muerte y crea, a partir de su cuerpo descuartizado, el orden del mundo (esta configuración sirve también de base a las narraciones bíblicas de la creación, como se ve, por ej., en Job, 7,12 o 9,13; Isaías, 51,10).

En la Biblia Hebrea, al fluido primigenio de la antigua Babilonia (el caos-monstruo) –recurriendo también, en parte, a la tradición cananeo-ugarita- se le ponen diversos nombres, como Rahab, Leviatán, Behemoth, Tanin, Tohu, Yam (Génesis, I,2; Sal. 89,11, 74,13, o 104,6-8) todo lo cual designa un monstruo acuático (dragón, serpiente), o bien el mar primigenios. En Job, 38,8 se identifica el fluido primitivo con el seno materno que Yahvé obtura. A diferencia del Enuma Elish, en la Biblia el femenino monstruo primigenio no es matado por Yahvé, sino vencido, es decir que el caos-agua se mantiene como una contrafuerza. Sólo así podrá haber un diluvio.

BÖHME JAKOB


JAKOB BÖHME
Para J. Böhme el “Ungrund” -sin fondo- es un UNO super-esencial, una NADA indeterminada y una VOLUNTAD -pura- o Pura Voluntad.

El primer libro que escribió Böhme lo tituló “Aurora”, doce años después de haber tenido una visión en la que se le reveló todo el orden universal reflejado en el fondo oscuro de una vasija de estaño que estaba colgada en su taller.

Mantenía Böhme que el eclesiastismo de uno u otro color va detrás del poder y del dinero, de las finanzas, etc. Para Böhme no hay santidad que sea dada entera y de manera definitiva. La santidad es el fruto de una vocación, debe ser ganada. El verdadero pecado de Adán se consuma en el momento en que se abandona al sueño, y el nacimiento de Eva es su consecuencia. En cuanto a la tentación, duró todo el tiempo de su estancia en el Paraíso.

Para Böhme, el deseo es la fuerza primordial. La voluntad divina se convierte en deseo, y entonces se forma el mundo de la naturaleza eterna en el que Dios se manifestará: “En el Principio era el Deseo”.

La Naturaleza Eterna es un viento que se convierte en un cuerpo perfecto. Este viento es un alma a la que Böhme llama el “Alma Eterna”. Esta Alma primera y universal es el modelo de todas las almas futuras, luego también del alma humana revestida por Cristo. Pero, qué es esta alma? Es el deseo. Ahora bien, para manifestarse plenamente Dios se busca. Dios no se revelará verdaderamente hasta que se haya encontrado. La búsqueda de Dios por Sí mismo se manifiesta en su deseo de la violencia del fuego devorador, y después de la dulzura del agua. La búsqueda de Dios por parte del hombre, que es también la del hombre por sí mismo, será a imagen de estos dos deseos. En su forma primera, el deseo es una voracidad que, alimentándose de sí misma, se exaspera sin cesar por no ser sino un furioso torbellino. Este deseo no engendra mas que su propio abismo generador de tinieblas y de terror. No obstante su produce una conversión en el ciclo primordial una “Metanoia”. Es la conversión del deseo. El fuego oscuro se transforma en Luz. Ese fuego tenebroso es un fuego que no alumbra, que no proyecta ninguna claridad. El fuego que arde sin alumbrar es el símbolo del deseo jamás saciado. La llama que ilumina y que jamás se extingue es el deseo eternamente colmado. Este fuego devorador es ante todo la expresión de la cólera divina. La Luz es sinónimo del amor. A la cólera de Dios se opone su amor. En virtud del agua, el deseo deviene substancial. Toma cuerpo en lugar de cavar siempre su propio abismo. Es la fe que se encarna en un cuerpo de luz. El deseo se implanta en ese cuerpo radiante. Se fija al renovarse eternamente. Subsiste, pues es eternamente saciado. La substancia está en su permanencia. El alma que se libera del infierno desaparece en su deseo de amor. El alma que cae en su fondo tenebroso será torturada eternamente por un deseo que jamás se fijará en una verdadera substancia. Jamás tal alma se establecerá verdaderamente en un cuerpo. Será eternamente errante. Esta alma tenebrosa será imagen de su deseo.

En la Biblia, desierto aparece, por un lado, como lugar de desolación. Por el otro es el espacio de la prueba salvadora. Con la luz brota la verdadera vida. La vida y la luz son uno. Nacer a la verdadera vida es, ante todo, morir. El nacimiento de la luz es la muerte del fuego. Para que la criatura se cumpla es necesario que su voluntad propia se niegue y se abandone totalmente a otra voluntad, que es aquella de la que procede la vida universal en el nivel del espíritu. Para nacer  a la verdadera vida, que es la vida substancial manifestada en un cuerpo de luz, es preciso que la voluntad propia desaparezca.

Renunciar no es sólo estar desapegado de los bienes de este mundo. Es esencialmente negar toda voluntad propia para entrar en la voluntad de Dios.

Qué es la Nada? No es el abismo tenebroso solamente. La Nada es la virginidad del ser previa a todo estallido. El deseo de amor es referido a la claridad primera que todavía no se ha oscurecido en un nacimiento, a la pureza del ser que todavía no dice yo.

El desierto en Böhme es un lugar del alma que designa un estado en un momento determinado del devenir espiritual. Para Böhme y Paracelso la imaginación no es una simple productora de fantasmas. En es espíritu  del teósofo, la imaginación, el deseo y la fe son inseparables.

La voluntad se manifiesta por el deseo. La fuerza del deseo haca la fe. Ella actúa en nuestros pensamientos. Dios mismo crea en Sus pensamientos y por ellos. Dios creando en sus pensamientos es Dios desplegando su imaginación. Imaginar es producir una imagen. Todo lo que decimos real está en una imagen producida por la imaginación divina.

Hay dos clases de fe y de deseo: una es de Dios y la otra del Diablo. Hay también dos reinos: uno de Dios, el otro del Diablo.

Böhme refiere la idea de segundo nacimiento al propio Cristo, haciendo del hijo de María ya no el hijo de Dios en el sentido de las teologías dogmáticas, sino el modelo de todo hombre que deberá nacer de lo alto. Cristo es en su persona el sujeto de este segundo nacimiento sobre el que instruye a Nicodemo en el Evangelio de Juan. Es el fruto de la fe que se encarna en un cuerpo nuevo. Pero Dios no nos da esta fe mas que probándonos.

Cristo da el ejemplo de la transformación radical y sustancial del ser, sin la cual no podría haber verdadera vinculación con Dios. La verdadera hambre de Dios es el deseo de un bien que ya hemos recibido de Dios, lo ha implantado en nosotros para que lo gustemos. Lo que importa es que mantengamos su sabor, que no nos hagamos insensibles a él por infidelidad.

El bien que Dios nos dispensa para hacerlo desear el deseo de amor es la Gracia. Para Böhme la Gracia no es solamente un favor. Es verdaderamente una substancia. El elegido cuya Gracia se ha convertido en carne es un hombre divino; un hombre acostumbrado substancialmente a Dios. Lucifer también era hijo de Dios y quiso ser Dios.

No basta con subscribirse a unas determinadas creencias; lo importante es vivir en espíritu y verdad. Ni regeneran al hombre los palacios y casas costosas, sino el sol espiritual divino que actúe a través de la Palabra de Dios. Hay que abandonar todos nuestros deseos personales, disfrutes, ciencia y voluntad para restaurar la armonía. Pues nuestra almas albergan muchos maliciosos animales que ahí hemos puesto en lugar de Dios a los que adoramos como dioses. Esos animales son los elementos de los que está compuesto nuestro personal e ilusorio yo. Cada uno representa un estado individual de la voluntad, deseo, o conciencia. Si alguien permite que uno de esos “animales” crezca y se expanda en él de manera que sus cualidades tiñan todo su ser, se convertirá en ese ser  en cuya posesión está, viniendo a ser inconsciente de su verdadera naturaleza a la Luz del Espíritu. Hay que superar todos los mundanos pensamientos y deseos, antes de encontrar el Reino de los Cielos en uno mismo. Nadie es salvado por Dios como gratitud de Éste por haber asistido y tenido la paciencia de oír un sermón en la Iglesia; sólo cuando oímos a Dios hablar a nuestro corazón es que las ceremonias externas nos benefician.

Todas nuestras especulaciones y disputas respecto a los divinos misterios no tienen valor; se originan en fuentes externas. Los misterios de Dios sólo pueden por Él ser conocidos, y para conocerlos hemos primero de encontrar a Dios como nuestro centro,

El hombre se ha rodeado de un mundo de voluntad e imaginación propio. Se ha separado de Dios, y sólo podrá recuperar su anterior estado si conduce la actividad de su alma en armonía con el espíritu divino. Ha de sentir el fuego divino del amor ardiendo en su corazón. Este fuego es el espíritu del Mesías que aplasta la cabeza de la serpiente, los deseos de la carne.

La Iglesia se ha convertido en un bazar donde se exhiben vanidades, se danza alrededor del Becerro de oro, los ídolos que hemos construido y llamamos Dios. Así, una creencia histórica es una mera opinión basada en una explicación adoptada de la letra de la palabra escrita aprendida en la escuela, oída por el oído externo, que produce dogmáticos, sofistas y comentaristas esclavos de la letra. Pero la Fe es el resultado de la percepción directa de la verdad, oída y comprendida por el sentido interno y enseñada por el Espíritu Santo. Se podrá predicar y enseñar tanto como se quiera, no servirá de nada mientras exista el mal en el corazón.

El principio donde se origina el hombre divino es la Luz del Logos, y lo que le une de vuelta a este no son las teorías u opiniones acerca de la naturaleza de esta Luz, sino el Poder de esta misma Luz. Este poder es la verdadera Fe. El verdadero Cristiano no se une a ninguna secta particular, puede participar en el servicio ceremonial de cada secta, sin pertenecer a ninguna.

Mirad las flores del campo. Cada una mantiene sus particulares atributos, sin embargo no luchan entre ellas. No disputan acerca de la posesión del sol y la lluvia, o acerca de sus colores, olor, etc. Cada una crece de acuerdo a su naturaleza. Quién condena a los pájaros del bosque porque no canten igual?

El Reino de los Cielos no está basado en opiniones y creencias  autorizadas, sino que tiene su raíz en su propio poder divino. Nuestro principal objetivo ha de ser tener el poder divino dentro de nosotros. Si poseemos esto, toda búsqueda científica será un mero juego de las facultades intelectuales. La verdadera ciencia es la revelación de la sabiduría de Dios dentro de nuestra mente.







miércoles, 27 de septiembre de 2017

ELKASAI Y MANI

MANIQUEÍSMO

Epifanio dice que Elkasai era Judío de nacimiento y religión que rechazaba las formas de culto y base social de la religión Hebrea, o sea, los sacrificios sangrientos instituidos por los Patriarcas y perpetuados en la práctica de la Pascua durante la cual se le cortaba el cuello al animal a sacrificar y se asaba su cuerpo sobre el altar. Como consecuencia, todo tipo de carne era excluido de la dieta Elkasaita.

Al rechazar la institución y práctica del sacrificio, Elkasai, quien se llamaba a sí mismo “justo”, observaba escrupulosamente la letra de la ley Judía en otros temas: circuncisión y monoteísmo estricto, así como el rechazo de toda forma de adivinación y astrología, respeto hacia la institución sacerdotal y Jerusalem, en cuanto a la dirección de la oración (qibla), el Sabbath y los ayunos, aprobación explícita del matrimonio, y desconfianza hacia las varias formas de continencia practicadas en otras sectas Judías.

Consideraba el fuego como diabólico instrumento de vulgares tradiciones de la antigua religión, Elkasai hizo del agua un instrumento Taumaturgo de la nueva religión.

El legalismo de Elkasai consistía en sustituir el fuego del sacrificio en el Judaísmo por el agua dadora de vida de las comunidades Baptistas de Palestina. El rito de iniciación en la religión involucraba el bautismo para el perdón de los pecados, el catecúmeno era sumergido vestido en las aguas corrientes de un río. El bautismo iba acompañado de la invocación de los elementos que poseían propiedades curativas: agua, tierra, aire, aceite, y sal (las dos últimas ocupan el lugar dejado vacante por el fuego). Junto a esta práctica legalista Judía, combinada con esta, iba la profetología de los apocalípticos y la cristología de los dichos (logia) de Jesús. Aunque el hecho que los Elkasits profesaban un Cristianismo que veía a Jesús como el último de una serie de Cristos o Mesías descendientes de Adán, es uno de sus rasgos innegables, que difiere profundamente del de Pablo de Tarso. Pablo rompió con las observancias Judías por razones tácticas. Elkasai permaneció Judeo-Cristiano en sentido estricto: un Cristiano que practicaba el tipo de vida Judía fijado por las prescripciones de la Torah.

Es en el espíritu de Pablo (odiado por los Elkasaitas) que Mani realiza la controversia anti-Elkasaita. Pablo era considerado por estos como destructor de la Ley, siendo excluidas del canon sus Cartas y escritos. Es en la escuela de Pablo que Mani forjó su vocación como visionario y apóstol. En cuanto a los cinco mensajeros –Adán, Seth, Enosh, Shem, Enoch- cuyos nombres preceden al de Pablo en la lista Baraies (CMC 48-59) tienen en común la experiencia de haber sido, como Pablo, favorecidas con visiones, apariciones, y raptos que, como en el caso de Pablo, estaban registrados en escritos de revelación (apocalispsis)asociados a sus nombres, uno o más extractos de cada uno son citados en las “Homilías”.

Las razones decisivas que hicieron que Mani fundara una nueva religión:

1.      Rechazo en el nombre de Jesús de la insoportable práctica del legalismo Judío, perpetuado a su manera por el bautismo de los Elkasaitas, y como consecuencia de esto, rechazo de una doctrina estrechamente preocupada en el estricto mantenimiento de una práctica “extraña a los mandamientos del Salvador”.
2.      Influencias del modelo Paulino conocido en el NT y literatura apócrifa asociada a su nombre. En Mani esta tardía influencia llevó a una re-elaboración estricta de la primera profetología Judeo-Cristiana en dirección hacia una doctrina ecuménica radical.

En Mani, la salvación no depende de la observación de una práctica particular o de la conformación respecto a una ortodoxia –de ahí la maleabilidad dogmática del Maniqueismo cultural, que en todos los lugares era Cristiano y también igualmente, dependiendo de la zona, Zoroastriano, Marcionita, Budista o Taoísta. La salvación dependía de las acciones caritativas hacia los “religiosos”, o sea, los fieles de la iglesia: “Estaba desnudo y me vestisteis, enfermo y me cuidasteis ……….” Fuesen estos Maniqueos o no.    








lunes, 25 de septiembre de 2017

APOCALÍPTICA

IDEOLOGÍA APOCALÍPTICA

Los Apocalipsis estaban dirigidos a los estratos más bajos de la población Judía como forma de propaganda nacionalista. Dado que estaban dirigidos a la gente común, esta propaganda tuvo gran influencia en la fantasía de un Salvador escatológico, el Mesías. Esta fantasía era muy antigua; para los Profetas, el Salvador que había de reinar sobre el Pueblo elegido al final de los tiempos era Yahvé, en la religión popular el futuro Mesías parece haber jugado un importante papel desde que la nación entró en decadencia política. Originalmente imaginado como un monarca de descendencia Davídica justo y poderoso que restauraría la fortuna de Israel, el Mesías devino más super-humano a medida que la situación política vino a ser desastrosa. En el sueño de Daniel el Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes parece personificar a Israel. La sangrienta represión de la rebelión de Bar-Kochba en el 131 d.C. más la destrucción del Templo y la aniquilación de la nacionalidad política puso fin al apocalipticismo y a la militancia de los Judíos. Los Cristianos amantes de las profecías en la tradición del sueño de Daniel continuaron siendo inspirados por estas.  

domingo, 24 de septiembre de 2017

TITO LIVIO

Tito Livio valoraba más la abnegación valerosa que la veracidad y misericordia. Hasta que los mitos Hebreos, tomados por los Cristianos, dieron a las personas sometidas el mismo derecho a la salvación no fueron desterrados los Olímpicos. Es cierto que algunos de estos volvieron al poder disfrazados de Santos y perpetuaron sus ritos en formas de festivales De la Iglesia; el principio aristocrático había sido derrocado. El mito Hebreo Patriarcal y monoteísta estableció firmemente los principios éticos de la vida Occidental.
Como la creación era concebida originalmente como procreación, que no fabricación, su figura central era una Matriarca. Así en el mito Griego de Erinoma, diosa de todas las cosas, esta surgió desnuda del Caos. Separó el mar del cielo, bailó sobre las olas, levantó el viento, fue empreñada por él en la forma de una gran serpiente llamada Ofión u Ofiuco y puso el Huevo del Mundo. Leemos en los Fragmentos Órficos 60, 70 y 89: “La Noche, la Creadora, pone un huevo de plata, del que sale el amor (i.e. Eros) para poner al universo en movimiento. La noche vive en una Caverna y se manifiesta en tríada como Noche, Orden y Justicia.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

EL MITO ADÁMICO III

EL MITO ADÁMICO, RECEPCIÓN EN LA BIBLIA
Génesis 1-11, y especialmente Génesis 1-4 son posteriores reelaboraciones monoteístas de relatos más antiguos y mitológicos de la creación de los seres humanos y su historia primordial(1). Tal y como están ahora, esos capítulos han servido evidentemente como introducción a la Historia Deuteronómica en la que el pecado y la retribución son los motivos líderes. Génesis 1-4 en particular ha de ser entendido como la introducción a toda la Biblia Hebrea en su forma canónica dado que esos capítulos presuponen el fallo de Israel en mantener las estipulaciones de la Alianza del Sinaí en su historia temprana(2).

GÉNESIS 1
Se ha reconocido desde hace tiempo que Génesis 1:1 - 2:3 pertenece al material escrito por escritor sacerdotal en una fecha relativamente tardía en el desarrollo de la Biblia Hebrea. Varios elementos en la primera historia de la creación apuntan hacia este origen tardío en los círculos sacerdotales(3) y la mayoría de las diferencias entre el mito Ugarítico y Génesis 1:1 – 2:3 están relacionadas con este punto ce vista sacerdotal. Aunque se permitió permanecieran algunas similitudes, lo que puede ser explicado por el hecho que el autor también hubo de tener en cuenta las tradiciones originales Cananeas que mediante la tradición popular habían sido generalmente aceptadas, al igual que entraron en otros tardíos escritos como fueron las obras Seudónimas y el Nuevo Testamento.

Como bien ha señalado J. Day recientemente , es posible que el escritor sacerdotal fuese inspirado por Salm. 104. Day admite que este Salmo puede haber llegado a Israel mediante canales Cananeos que habían adoptado el himno de Akhenaton (Day 2013, 19-23).

DIFERENCIAS
1.    El Dios Creador es llamado Elohim. El uso de un plural petrificado para un dios en singular no está atestiguado en Ugarit. Sin embargo, se ha argumentado que Elohim remplaza un uso temprano de El que es el equivalente Hebreo del Ilu Ugarítico(4). Ningún “Dios-el-Padre”(Ugarítico ´il´ib) precede a Elohim.
2.    La importancia otorgada al Sabbath (Gén. 2:1-3) es distintiva(5). Aunque secuencias de siete días tienen lugar en la literatura Ugarítica, ningún concepto comparable al Sabbath parece haberse desarrollado ahí.
3.    El uso del único verbo ברא “bara” (=Crear) al principio probablemente significaba “construir, constructo”, aunque aquí está reservado para la incomparable obra de la creación de Dios porque el verbo común בנה “banah”(=formar, modelar –Gén. 2:22) era considerado demasiado trivial y era usado por los vecinos de Israel para describir la creación por sus dioses(6).
4.    En Ugarit el equivalente del Hebreo תהןמ (=tehom) es el masculino thm y el femenino thmt. Ambos designan las Aguas primordiales, aunque en Ugarit shmm wthm “Cielo y Aguas” son dioses(7). El escritor sacerdotal estudiosamente evita cualquier cosa que pueda apuntar a un estatus divino de esas deidades cósmicas(8).
5.    La negación a usar los nombres del sol y de la luna usados bastante inocentemente por los escritores bíblicos tempranos y su sustitución por “la gran Lumbrera”  y “la pequeña lumbrera” (Gén. 1:14-18) refleja un estricto dogmatismo monoteísta que es extraño a los demás libros bíblicos(9). La razón para este rigor es que en el mundo alrededor de Israel el sol y la luna eran venerados como dioses. Sin embargo, esta puede ser una corrección tardía de una versión más temprana en la que los nombres eran aún usados, porque incluso el escritor sacerdotal describe la tarea de las luces como regentes ממשלה del día y de la noche, como si fuesen seres divinos (Gén. 1:16).
6.    Una de las diferencias significativas entre Génesis 1 y los mitos acerca de la creación de la humanidad en las culturas alrededor de Israel es que Dios creó a los seres humanos a su imagen, mientras que en la culturas cercanas se mantenía que las imágenes de culto de sus dioses eran nacidas en el cielo, aunque hechas en la tierra. Según el escritor sacerdotal de Génesis 1 la semejanza de Dios era concebida y hecha en el cielo. Una pequeña, aunque importante diferencia.
7.    En Gén. 2:1-2 el escritor sacerdotal enfatiza que Dios concluyó כלה su obra de creación el día séptimo. Esto implica que se oponía a la idea de la creatio continua atestiguado a lo largo del antiguo Cercano Oriente, incluida Ugarit y muchos otros pasajes en la Biblia Hebrea(10).
8.    Sabiendo que Gén. 2-6 seguiría inmediatamente, el autor sacerdotal confirma una y otra vez que la creación de Dios era buena. El mal fue introducido por el fracaso humano en elegir siempre lo que es justo y bueno. Es significativo que después de la creación de la creación de la humanidad el refrán “Y Vio Dios que era bueno” no aparece entre los versículos 27 y 28, aunque el versículo 31 trata de remediarlo, seguramente porque alguien se dio cuenta que también en este sentido los humanos se asemejan a Dios. En el mundo politeísta que rodeaba a Israel los dioses eran impredecibles y ambiguos, algunas veces buenos, otras veces malos(11). Como resultado, no todos los aspectos de la creación son totalmente buenos. Deidades maliciosas y malos espíritus amenazan la buena vida sobre la tierra. Sin embargo, la maldad existente en este mundo continuó molestando a los monoteístas Israelitas más ortodoxos(12).

SIMILITUDES
Aunque es cierto que el escritor sacerdotal de Gén. 1:1 – 2:3 compuso un relato de la creación coherente que reflejaba sus puntos de vista teológico, no se puede negar que usó tradiciones míticas que fueron escritas parcialmente en poesía. Estas antiguas tradiciones concuerdan en muchos aspectos con lo que se ha encontrado referente a la creación en los textos de Ugarit.

1.    En Génesis 1 el Creador de todo es אלהימ, un plural reverente de la forma elativa (אלוה) del creador Ugarítico Ilu, El (אל) en la Biblia Hebrea. Las tres designaciones de Dios tienen lugar tanto en Ugarit como en la Biblia Hebrea. Esta es una importante diferencia respecto a otras religiones antiguas del Oriente Próximo donde los dioses creadores llevaban nombres totalmente diferentes.
2.    Si uno traduce Gén. 1:1-2 “En el principio cuando Dios creó los cielos y la tierra, la tierra era caos y confusión … y el espíritu de Dios aleteaba por encima de las aguas”. Las Aguas ya estaban antes que Dios iniciara la creación. Lo que estaría en línea con otros mitos de la creación en el Oriente Medio. El Ugarítico es uno de llos.
3.    Egipto, Babilonia, Ugarit y la Biblia Hebrea parece que conocían solamente el concepto de creación por la palabra. El “dogma” de la creación ex nihilo no puede ser visto como único rasgo de Génesis 1.
4.    Se ha observado desde hace tiempo que el esquema de siete días del Génesis 1 es una forma literaria que era popular en la literatura del Antiguo Oriente, específicamente en los mitos y épicas de Ugarit. La relevancia de este dato para la interpretación de Génesis 1 ha sido reconocida por varios estudiosos(13). Sin duda el escritor sacerdotal usó esta trama literaria para intentar establecer el Sabbath como evento que coronó la creación.
5.    Aunque la división de las aguas primordiales en Gén. 1:2-8 en la aguas de arriba en el firmamento y las aguas de debajo el firmamento está atestiguada también en otras religiones del Medio Oriente, las descripciones Ugaríticas están mucho más cerca del Génesis 1. Se usa la misma terminología y la misma deidad es responsable de este evento, como en Ugarit donde el dios más joven Ba`lu (Baal) aspira a tomar el papel de Ilu como Creador que separa las aguas primordiales.
6.    Aunque el escritor sacerdotal evitó los nombres del sol y la luna, mantuvo el par cielo y tierra (Gén. 1:1-2, 8-10). Quizá no sabía que ´ars wshmm “Cielo y Tierra” habían sido deidades Cananitas.
7.    En Gén. 1:12 y 1:24 Dios ordena a la tierra que “produzca” יצא vegetación y toda clase de animales vivientes. Dado que el mismo verbo es usado ocasionalmente para describir la producción de descendencia(14), lo que puede ser visto como un débil eco del concepto de la tierra como madre de todos(15).
8.    Según Génesis 1:20-22 Dios también creó los monstruos marinos y todas las criaturas que habitan el mar y el aire. Es remarcable que el Escritor Sacerdotal no diferencie entre animales puros e impuros, como sí lo hace en Lev. 11:10, 46; 20:25. Al contrario, Dios los declara “buenos”, los bendice y les ordena multiplicarse. Esta aceptación de la idea que Dios era también responsable de la existencia del mal o de las criaturas abominables parece ser una consecuencia de la fe monoteísta Israelita, aunque no lo es. En KTU 1.12:I.14-33 Ilu también crea monstruos horribles mediante su palabra sólo.
9.    Aunque hasta ahora ningún equivalente de דְמוּת  figura en Ugarit, los términos que describen la semejanza de los amhumanos respecto a Dios en Gén. 1:26 han sido tomados de los mismos términos que usaban otros Cananitas para describir una imagen de culto de un rey(16). En cualquier caso la idea que la humanidad refleja la apariencia física y la excelencia espiritual de la deidad más que ninguna otra criatura está definitivamente atestiguada en el antiguo Medio Oriente, también en Ugarit.
10.  En Ugarit la inmortalidad mediante la relación sexual estuvo garantizada con anterioridad a los humanos a los animales. Lo mismo que en el Génesis 1. Está expresado en la fórmula “sed fecundos y multiplicaos” usada el quinto día en la bendición de los animales (Gén. 1:22), y mediante la misma fórmua en conexión con la procreación humana en el sexto día (Gén. 1:28). La importancia de esta noción está subrayada por su repetición en Gén. 8:17 y 9:1 cuando se le permite a la humanidad realizar un nuevo comienzo.
11.  El escritor sacerdotal no eliminó completamente la naturaleza andrógina de los primeros humanos antes de ser separados en hombre y mujer dado que consideró lógico suponer que había sido así y porque le permitía reconciliar su propio punto de vista con el del Yahvista (Gén. 1:26-27). Para este fin adaptó una descripción poética de los primeros humanoides que concuerda con lo que encontramos en Ugarit y en otros sitios del antiguo Oriente Medio(17).
12.  Según Gén. 1:28-30 Dios le otorgó a Adán dominio sobre todo el cosmos(18). T. Mettinger ha señalado que el hecho que la idea de dominio térrea tiene importantes paralelos en las descripciones de la realeza del Oriente Medio(19). Parece ser que en Ugarit los grandes dioses exaltaron a Adammu y le dieron la tierra en sus manos. No hay mención de realeza en KTU 1.107 o KTU 1.100, aunque todos los dioses de Ugarit eran descritos como realeza, cada uno con un dominio específico. El elevado estatus de la realeza “divina” era derivado del de los dioses(20).
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1.     Ver Ska 2008. Lo tardío no excluye la inclusión de materiales tempranos (Gertz 2004). Para una presentación de las distintas capas sacerdotales y no-sacerdotales en Gén. 1-11 ver Arneth 2007.
2.     Schüle 2006; Postell 2011; Adamczewski 2012.
3.     Ver Smith 2010.
4.     Ver De Moor 1997 passim; Davies 2006, 186.
5.     Arnold 2012, 334-336.
6.     Becking & Korpel 2010.
7.     De Moor 2008, 181.
8.     Tsumura 2005; Watson 2005, 269-272.
9.     Isa. 24:23; 30:26 הלבנה (= “La Blanca”) para Luna y החמה(= “El Ardiente”) para el Sol.
10.   Angerstorfer 1979, 224-225; Becking & Korpel 2010, 18.
11.   Batto 2013, 199-228 sobre la malevolencia y caprichos de los dioses en el mito Mesopotamio.
12.   Laato & De Moor 2003.
13.   Ver Bauer 1935; Cassuto 1961, p. 167-168; Ridderbos 1963, p. 63-65; Loewenstamm 1980.
14.   Clines, DCH, vol. 4, 262-263.
15.   Dijkstra 1999; Kübel 2007, 123.
16.   Arameo dmwt´ y slm´, Assaf 1982, 28, 33; Dietrich & Loretz 2003, 323, 40; Day 2013, 13-15.
17.   De Moor 1998. Ver también Becking 2011, 8-9.
18.   Esto se repite cuando le es permitido a la humanidad realizar un nuevo comienzo en Gén. 9:2.
19.   Mettinger 2005. Es evidente que esto se entiende como una mayordomía responsable del rey (Day 2013, 15-16).

20.   En KTU 1.14:VI.26-28. La belleza de la princesa Hariya es comparada con la de la diosa del amor `Anatu y `Attartu. En las canciones de amor Sumerias, novia y novio son comparados con figuras de los bellos dioses Inanna y Dumuzi, cf. Uehlinger 1988; Sefati 1998, 92-93, 267-280.

sábado, 26 de agosto de 2017

EL MITO ADÁMICO EN EL MEDITERRÁNEO ORIENTAL II

LA MUERTE DE ADAMMU
KTU 1.107(1) parece permitir la hipótesis que los dioses decidieron eventualmente enviar a uno de su propio rango a la tierra con la instrucción de recupearar el Árbol de la Vida. Así, los grandes dioses decidieron la muerte de Adammu, probablemente con el consentimiento de su creador Ilu y su esposa Atiratu. Al ser el dios más alto Ilu podía permitirse esta duplicidad(2). El oponente de Ilu era ´abdy, “el Destructor”, como Satán en el posterior Hebreo.

El remanente de las dañadas últimas líneas en el anverso de KTU 1.107 parece indicar que Shapshu lloró la muerte de Adammu. Al contrario de Heracles/Hercules que derrotó a la serpiente

Hercules derrota a la serpiente en el Árbol de la Vida (terracotta, siglo II d.C.
Munich, Room 2, Accesion Number SL 89, Loeb Collection).

Adammu falló en realizar su asignación para eliminar a la Serpiente del Árbol de la Vida. Según el mito Ugarítico, el primer ser con apariencia humana fue un fracaso total. Como resultado, la humanidad moriría. De todas las criaturas los humanos estaban más cerca de los dioses. Después de todo, descendían de un dios.

En varios lugares la Biblia Hebrea indica que de todas las criaturas de Dios la humanidad está más cerca de él, tanto físicamente como psicológicamente (Gén. 1:26-28; 2:7; 3:5; 5:1-2; 9:6; Salm. 8:5-9).

Esto difiere ampliamente de la mayoría de los mitos Mesopotamios a cerca de la creación de los humanos(3). Aunque la Biblia y estos mitos están de acuerdo en atribuirle a la humanidad, especialmente al rey, el poder de gobernar sobre otras criaturas(4), permanecen inferiores a los dioses más altos y han de servirles. KTU 1.107 atribuye considerable poder a Adammu,

N´l(y.g)mr        El campeón fue exaltado
[yt]n [.´a]rs.bdh [le dieron la tie]rra en sus manos.

Esta elevada posición no significa que la humanidad vino a ser todopoderosa. Como Victor Hurowitz ha mostrado, una tradición Mesopotamia afirma [cuando] los grandes dioses asignaron el “espíritu” de la humanidad al rango de los dioses más elevados, y establecieron firmemente su K [kataduggû] en orden a dirigirlos(5). Este texto parece implicar que el espíritu humano pertenece (o perteneció una vez) al rango de las más altas deidades pero que estos últimos usaron el kataduggû para controlar a la humanidad. Según Hurowitz la palabra kataduggû tomada del Sumerio, combina lo humano y lo divino porque, “aunque la palabra audible es pronunciada por la persona, su contenido y eficacia están determinados últimamente por los dioses” (Hurowitz 2009, 271). El Kataduggû es otorgado a la humanidad de manera que los dioses puedan guiarla, aunque sea la humanidad la que realice el habla. Los dioses pueden últimamente ser los dueños, dictando al espíritu lo que se dice, aunque los humanos son sus propios dueños cuando pronuncian las ordenes(6).

Desafortunadamente el resto del texto de KTU 1.107 no indica si el ser divino Adammu murió, parece ser que el antepasado de la humanidad siguió vivo de alguna manera, aunque ya no como ser inmortal celestial(7). Es la diosa Shapshu la que tiene un papel crucial en este conflicto entre Horanu y Adammu(8).

Sobre la base de KTU 1.179:8-9 se puede asumir que la esposa de Adammu era la diosa Kubaba(9), aunque no es mencionada en la parte conservada de KTU 1.107.1. Sin embargo, en vista del estado fragmentado de la tablilla esto puede ser accidental. La línea 27 parece referirse a ella, aunque en este momento también ella puede haber sido reducida a la condición humana.

(27´)  [´att.]tbt.npsh [        ] una mujer bondadosa [     ]

La lectura es prácticamente cierta. Incluso si se rechaza la conjetura [´att], es sin duda cierte que se trata de una mujer (el femenino tbt) que difícilmente puede ser otra persona que no sea la compañera de Adammu. Ver Gén. 2:18 “No es bueno que el hombre esté solo………..”  Algunos estudiosos han especulado que detrás de los varios aspectos del relato Yahvista de Génesis 2-3 se puede discernir una narrativa más antigua en la cual sólo una persona(Adam) juega un papel(10). La historia Ugarítica tal como aquí está interpretada hace poco probable esta hipótesis.

La “[mujer] bondadosa” aparece sólo un poco antes de una gran laguna en el texto. No hay indicación de ningún “pecado original” cometido por la pareja y es poco probable que algo parecido ocurriese dado que en el reverso de la tablilla KTU 1.107 el envenenamiento del mundo entero ya había comenzado. Si la mujer de buena naturaleza fue la primera hembra humana verdadera, es interesante el que algunas fuentes Judías diferencian entre la Primera Eva que vino a ser el tan temido demonio femenino Lilith después de una disputa con Adán acerca de sus respectivas posiciones durante el acto sexual, y una segunda, la verdadera Eva humana que fue la fiel compañera de Adán(11).

EL ESCENARIO
La creencia que hubo una vez un paraíso, o que aún existe en algún lugar, está muy extendida(12). Durante mucho tiempo se pensó que ciertos textos Sumerios señalaban a Dilmun en el Golfo Pérsico como el lugar donde la gente de Mesopotamia pensaba que estaba el paraíso. Sin embargo, se demostró que esto era un malentendido(13).

Horanuhabitaba en “la ciudad del este” la cual abandonó, presumiblemente en dirección Oeste, para entrar en la “viña de los grandes dioses”, la versión Cananea del Edén donde parece que convirtió el Árbol de la Vida en Árbol de la Muerte (KTU 1.100:62). El Arasih mencionado en KTU 1.100: 63-64 es el nombre Hurrita del Tigris. Aquí debe haberse referido a los dos afluentes principales, probablemente el Gran Zab (Akad. Zaban elû “alto Zaban”; Árabe. Zab al-Kabir) y Pequeño Zaban(Akad. Zaban shaplû “Bajo Zaban”; Árabe. Zab al-Saghir), a través de la ciudad de Asur en el Tigris(14).

La localización de la residencia de Ilu es descrita en los textos de Ugarit como mbk nhrm / qrb ´apq thmtm, “la fuente de los dos Ríos, / en el medio del lecho de los dos torrentes”, KTU 1.4:IV.21-22(15). Es posible que estos dos ríos sean el Éufrates y el Tigris dado que ambos tienen su origen en la región montañosa de Turquía(16). Los dos Torrentes son (thmtm) son el Torrente Superior y el Inferior en tanto que fuentes inexhaustibles de agua (lluvia y fuentes) que alimentan a los dos grandes ríos de Mesopotamia(17). Al igual que el Tigris, el Eufrates tiene dos afluentes principales, Kara Su (Eufrates Occidental) y Murat Su (Eufrates Oriental). Por lo tanto los dos grandes ríos de Mesopotamia se originaban en cuatro corrientes tributarias las cuales descendían todas desde el Mt. Ararat. Varias representaciones iconográficas Mesopotamias muestran a un dios anciano sentado sobre una montaña desde la cual surgen cuatro corrientes(18).

La búsqueda de la localización del Edén parece no tener fin(19). Por supuesto se pensó al principio que debe haber estado localizado cerca del punto donde el arca de Noé encalló. Según la épica de Gilgamesh el arca se posó sobre el Mt. Nisir o, como otros leen el nombre, Mt. Nimush. Hay que señalar que el texto Hebreo en Gén. 8:4 tiene un plural (o dual)(20), de manera que cualquier montaña o par de montañas en Urartu están cualificadas, también Pir Omar Gudrun (2588m) la cual muchos Asiriologistas favorecen actualmente(21). Posiblemente los Asirios movieron el nombre de la montaña del Arca hacia el sur hacia el aparentemente más inaccesible Pir Omar Gudrun(22).

Sin embargo, parece ser que la primera cima en surgir de las aguas del Diluvio fue probablemente el pico más alto en la región. Además, en algunos estudios John Day ha demostrado que el escritor Sacerdotal y Berossos han de haber conocido ciertas tradiciones Bíblicas que difieren de aquellas en las que Lambert basó su identificación con Pir Omar Gudrun y ambas localizan el lugar donde reposó el arca en Armenia(Day 2000, 29-32; 2011). Un único nombre personal de Larsa en el sur de Babilonia no es suficiente para postular la existencia de un dios Nimush y la lectura Nisir en la Épica de Gilgamesh puede muy bien estar basada en una etimología popular(23). Según Gilgamesh Ep. IX.42 hombres-escorpión guardaban (i-na-as-sa-ru) la entrada al Mt. Mashu. Según IX.45 guardaban (i-na-as-sa-ru) el sol tanto al amanecer como al atardecer(24). Esta debe haber sido una muy antigua tradición Mesopotamia dado que ya está atestiguada en el periodo de Akkad (2350-2150 a.C.)(25). Por lo tanto Nisir puede haber sido otro nombre (Asirio) de Mashu, significando algo así como “El Custodiado”(26). En KTU 1.114:10-11 un “guardián de la entrada a la casa de Ilu” aparece en la línea 20 y es descrito como hby  “la oruga (que se arrastra)”, y b`l qrnm wdnb, “que tiene cuernos y cola”, aparentemente un escorpión (hombre)(27). Evita que Ilu completamente borracho resbale y caiga en la tierra mientras `Anatu y `Attartu salen a buscar hierbas que ayuden al dios borracho a recuperar la conciencia (KTU 1.114:21-22). En KTU 1.3:V.11-12 la residencia de Ilu es descrita conteniendo siete habitaciones, las entradas de ocho habitaciones con cerradura, lo que parece indicar que Ilu vivía recluido(28).

Es interesante señalar que según algunas tradiciones de los Hekhalot Judíos Dios no residen en el cielo, sino que estaba sentado sobre un Querub bajo el Árbol de la Vida en el jardín terrenal del Edén después de la expulsión de Adán y Eva(29). En realidad las dos tradiciones no tienen por qué estar en conflicto dado que las tradiciones originales Cananeas sobre la residencia de Ilu la sitúan sobre una montaña en los límites del mundo donde el cielo y la tierra se encuentran. Una localización similar se atribuye a los Campos Elíseos donde se pensaba residían los privilegiados fallecidos(Homero, Odisea IV.561-569).

Las montañas Ararat están situadas en el Este de Turquía (anterior Armenia Occidental) en la región una conocida como Urartu, y esta es la región donde probablemente habitaba Ilu sobre una cordillera (en Ugarítico hrshn, palabra tomada del Babilonio)(30). Esta localización del jardín del Edén ha sido señalada por varios estudiosos(31).

El Mt. Ararat volcán inactivo que es el pico más alto de Turquía(5.137 m.). Justo al lado de la montaña principal se eleva otro pico volcánico, “el pequeño Ararat”(3.925 m.). Las dos montañas forman parte de una cadena de volcanes , i.e. Tendürük Dagi (Montaña Brasero), que también tiene dos cráteres principales: Cehennem Tepe(3.542 m.) y Tendürük Gölü “Lago Bresero”(3.301 m.). El principal tributario del Éufrates, el río Murat Su, nace en esta región.

La montaña era visible desde la parte occidental de Asiria.

Foto aérea del Mt. Ararat (Montaña de Ilu)y a la derecha el pequeño Ararat.

En Acadio el nombre de estas dos montañas es mashu “gemela” y hay un par de montañas correspondientes en el este donde sale el sol(32). Es significativo que en la mitología Hitita el gigante Upelluri era descrito como el “dios soñante”, una descripción apta de un volcán inactivo. Comparte este epíteto con Elkunirsa, “El el Creador de la Tierra”(33). Este epíteto también lo tiene Ilu, el dios más alto del panteón Ugarítico, también un soñador (KTU 1.6:III). La circunstancia que Ullikummi con la que Upelluri sostenía el firmamento fuese una columna confirma la naturaleza volcánica de Upelluri, Ullikummi, Elkunirse y eventualmente Ilu.

En Ugarit la montaña de Ilu era también llamada gr ks (KTU 1.1:III.12)(34): “La Montaña de la Copa”. La Copa es una metáfora para crater(35). En Ugarit el Mt. Ararat era parentemente identificado con el dios Ilu de cabellos blancos. En varias representaciones iconográficas Ilu es descrito con su mano derecha en posición de bendición y una copa de vino en su mano izquierda(36) y KTU 1.15:II.16-21 confirma esto.

Las dos montañas están descritas en algunos sellos cilíndricos antiguos del Oriente Próximo como el lugar donde sale o se oculta el sol (ver siguiente Fig.)

Periodo Akadio antiguo (ca. 2300-2200 a.C.) El dios sol sale entre las montañas gemelas
En el Este blandiendo la sierra que usa para abrir la tierra. Dos sirvientes mantienen
Las puertas abiertas para él.
  
En el siguiente Sello también es interpretado como surgiendo de las montañas gemelas, aunque es también posible que esté descendiendo bajo tierra. El dios que apoya su pie sobre la montaña es el sabio dios-creador Enki/Ea. Dos corrientes de agua con muchos peces fluyen de sus hombros. La diosa alada sobre la otra elevación es Inanna/Ishtar, diosa del amor y la guerra. Un árbol crece en la elevación y le alcanza un ramo de dátiles al sol antes que siga su camino.

Sello cilíndrico periodo Akadio antiguo (ca. 2300-220 a.C.) El sol parece
Descender entre las montañas gemelas en el Oeste.

Estos antiguos sellos demuestran que el concepto de las montañas gemelas y la salida/puesta de sol(37) deben haberse originado muy temprano. Parece que los rayos de sol que surgen de los hombros del dios sol se desvanecen cuando desciende bajo la tierra para su viaje nocturno. Así la entrada al mundo subterráneo estaba localizada entre las dos montañas por donde descendía el sol. En KTU 1.4:VII.49 esta entrada es descrita como el npsh gngn (la garganta)del dios de la Muerte Môtu(38).

La versión estandar de la Épica de Gilgamesh Babilonia describe la llegada del héroe a Mashu, las montañas gemelas(39).

Épica de Gilgamesh IX.37-41
“El nombre de la montaña es Mashu. Cuando llegó a la montaña Mashu que guarda diariamente la salida y puesta del sol, cuya cima sostiene el firmamento del cielo, cuyos flancos descienden hasta el inframundo…..”

Gilgamesh IX.170 y X.79-86 sugiere que el héroe Gilgamesh atravesó el inframundo de oeste a este, manteniéndose por delante del abrasador sol. Después de un largo viaje a lo largo del Inframundo llega a una bello jardín donde “los árboles de los dioses” crecen, cargados con racimos de uvas y otras frutas, todos hechos con piedras preciosas. Entre estos hay un árbol algarrobo(Gilg. IX.172-193). La descripción del enorme tamaño del Mt. Mashu sugiere que se trata del Mt. Ararat y por lo tanto el árbol debe haber estado localizado en el oeste tal como se mira desde Mesopotamia. Posiblemente el escriba confundió las entradas este y oeste al Inframundo(ver Tigay 1982, 35). En cualquier caso la frase “que guarda diariamente la salida y puesta del sol” encaja bien con el Mt. Ararat. Todo depende donde uno esté situado al mirar la puesta de sol entre las montañas gemelas (desde Armenia) o la salida (desde Turquía).

Finalmente Gilgamesh llega al lugar donde vive Utanapishti, el héroe que sobrevivió al Diluvio en el arca y fue premiado con la vida eterna por los dioses(Gilg. X-XI). Gilgamesh le pide a Utanapishti compartir el secreto de la vida eterna con él, pero al estar exhausto, Gilgamesh falla en pasar la prueba que le ha propuesto Utanapishti: no es capaz de permanecer despierto durante una semana  (Gilg. XI.207-241). Como premio de consolación Utanapishti le descubre a Gilgamesh que puede encontrar una planta rejuvenecedora en el fondo de una fuente en el mar(40). Por supuesto el héroe tiene éxito y obtiene la planta, pero de vuelta al mundo habitado una serpiente se la roba y cambia su piel, prueba de la renovación de la vida(41). Es significativo que en el mito Ugarítico acerca de la muerte de Adammu este motivo reaparezca.

En Armenia el nombre del Mt. Ararat es Masis por lo que parece derivado directamente del Acadio mashu. La descripción en la épica de Gilgamesh concuerda con el relato de Shalmaneser III (859-824 a.C.) de su campaña en Urartu. Visitó “el Mar de Nairi”, también llamado “el Mar del Sol Poniente”(Lago Urmia)varias veces y exploró las fuentes del Eufrates y el Tigris.

Obviamente tomarse en serio las descripciones mitológicas de la residencia de Ilu sobre las montañas gemelas es tan espurio como buscar el Arca en el Mt. Ararat. La residencia de Ilu era mera imaginación. A la vista del enorme tamaño de sus habitantes la versión Cananea del “paraíso” puede muy bien haber sido imaginada como cubriendo las cimas del Eufrates y el Tigris. Se puede asumir con certeza que el jardín del Edén estaba modelado según el jardín de un Templo(42) o el jardín de un Palacio(43) aunque sus enormes proporciones míticas han de ser tenidas en cuenta.

La designación “viña de los grandes dioses” implica viticultura. La más temprana evidencia de viticultura se encuentra en el norte de los Montes Zagros en el Oeste de Iran (Transcaucasia), muy cerca del Mt. Ararat. Se asume generalmente que el consumo de “vino” se expandió desde ahí al resto del mundo antiguo(44). Por lo tanto hay algo de verdad tanto en la tradición Ugarítica sobre “el viñedo de los grandes dioses”(krm ´ilm rbm, KTU 1.107:2) y el relato Hebreo sobre el viñedo de Noé (Gén. 9:20-21). Era Ilu visto como el inventor del vino?

Desafortunadamente, los textos de KTU 1.100 y 1.107 no indican si había o hubo ahí un Árbol de la Vida en “la viña de los dioses”, aunque parece que como resultado del veneno de la serpiente el Árbol de la Vida en la versión Ugarítica del Edén se convirtió en un “Árbol de la Muerte”, `s.mt.(45). El Árbol de la Muerte era híbrido, en parte un Enebro, en parte una viña(46), en parte una palmera(47). El Enebro es un árbol que no puede crecer en el desierto. Así el árbol que Horanu arrancó y cortó según KTU 1.100:64-67 era aún en parte reconocible como el anterior Árbol de la Vida.

Es más difícil identificar las montañas gemelas en el Este donde se supone salía el sol. Horanu habitaba en “la ciudad del este” (KTU 1.100:62). Dado que las montañas gemelas en el Este cuyos cráteres se creía daban acceso al camino subterráneo del sol desde el Oeste al Este y tomando en cuenta la feroz naturaleza de Horanu es razonable pensar que la entrada oriental al Inframundo ha de ser buscada en la región volcánica de Siria. Probablemente se trate del Gebel el-Druz. El cono más elevado es Tell Qeni (1.803 m)como gemelo del anterior. También los volcanes Sirios están todos extintos, son bastante más bajos que el Ararat y están localizados en el borde del gran desierto de Siria. Por lo tanto se puede conjeturar que Ilu expulsó a Horanu de su elevada montaña echándole es este desolado lugar. En KTU 1.107:28-31 la diosa sol Shapshu envía un genio bueno a esta entrada oriental del Inframundo para convencer a Horanu para que atara la serpiente (como manifestación de él mismo) y eliminase su veneno que paralizaba la vida en la tierra, abriendo camino así para una humanidad re-creada.               
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2.    en KTU 1.1:IV Ilu decide remplazar a Ba´lu como visir por Yammu atendiendo el deseo de Atiratu. En KTU 1.2:I.36-38 ejecuta esta decisión en detrimento de su yerno Ba´lu. En KTU 1.5:VI.11-26 Ilu finge lamentando la muerte de Ba´lu.
3.    Ver Dietrich 2001, 293-301; Hurowitz 2009, 265-268. En ambos Atrahasis y el Enuma Elish un dios es sacrificado cuya sangre es mezclada con arcilla para producir el primer humano inteligente. No hay nada semejante a esta concepción en Ugarit.
4.    Gén. 1:26, 28; Salm. 8.
5.    Gén. 1:26, 28; Salm. 8.
6.    Hurowitz 2009, 272-273.
7.    Filón de Biblos escribe sobre los dioses de los Fenicios, “para ellos algunos dioses eran mortales y algunos otros inmortales” (Attridge & Oden 1981, 33.
8.    Al igual que interviene en la lucha entre el dios de la muerte Mot y el dios de la vida Ba `lu a favor de éste último (KTU 1.6: VI.22-29).
9.    Ver de Moore 2008, 181, 186.
10. Ver Westermann 1974, 265-266.
11. Hutter 1999, 521; Teugels 2000, 113-116.
12. Hartenstein 2009, 36-37. La palabra “paraíso” deriva del Medio *paridaeza que significa recinto/jardín. Cf. Bremmer 1999, 1-5; Hartenstein 2009, 36; Becking 2011, 4. Dado que también vino a ser una designación de una viña de los dioses es admisible usarla en este contexto.
13. Noort 1999, 32-33; Katz 2007; Day 2013, 28. Contrastar Hartenstein 2009, 40-41.
14. Del Monte & Tischer 1978, 524-525; Astour 1987, 18-19, 21.
15. Para la localización de la residencia de Ilu ver Smith 1994 225-234.
16. Day 1994, 38; Dijkstra 2013, 83.
17. Comparar con la descripción de la fuente del río Jordan en Salm. 42:7-8 y ver tambiéN CAD (T) 156.
18. Keel 1972, 39, Fig. 42; 40; Fig. 43; 103 Fig. 153;104.
19. Albright 1922; Scafi 2006. Westernmann 1974, 294 y Mettinger 2007, 67, afirman que es espurio preguntar por una localización definitiva del jardín del Edén.
20. En el Hebreo Bíblico dual y plural tienen la misma forma.
21. Lambert 1986; Dalley 1991, 133 135; George 2003, 516; Finkel 2014, 281-290.
22. Finkel 2014, 294. Esto puede haber ocurrido durante el reinado de Ashur-nasir-apli II (883-859 a.C.) quien afirmaba haber conquistado el Mt. Nisir, cf. Grayson 1976, Nº 556 (pp. 128-129).
23. Streck 1998-2001. El signo MUSH puede también ser leído SIR.
24. En un sello Asirio los hombres-escorpión aparecen descritos a la izquierda y derecha del la entrada al Mundo Subterráneo desde donde surge el sol. Keel 1972, 24, Fig. 24; Keel & Schroer 2002, Fig. 155.
25. Keel & Schroer 2002, 78, Fig. 50. Los dos guardias de la puerta tienen cuernos, aunque aquí les falta la cola.
26. En Asirio nisirtu (custodiado) tesoro, ashar nisirti “lugar oculto, lugar aislado”, cf. Sargon 8, 220 (Mayer 2013, 118-119).
27. Para “cuernos” como término para la pinzas de un escorpión ver CAD (Q), 137. Para la cola, CAD (Z), 101a. Nys 2013 ofrece una excelente representación glíptica de estos benevolentes híbridos.
28. Según Filón de Biblos, Kronos (=El) habría rodeado su residencia con un muro(Attridge & Oden 1981, 50-51).
29. Gruenwald 2014, 98-90, 237.
30. KTU 1.1:II.23; III.11-12. Cf. Lipinski 1971, 41-58; Del Olmo Lete & Sanmartín 2003, 408; Singer 2007. El Dios de Israel es llamad a menudo “El, habitante de la montaña”, cf. Day 2000, 32-34.
31. Wenham 1987, 66; Noort 1999, 30-31; Day 2000, 29-32.
32. George 2003, 864-865; Ravn 1960, 25, Fig. 19; Keel 1972, 18, Fig. 9.
33. Dijkstra 2013. Sobre la divina prerrogativa del sueño sin ser molestado ver también Batto 2013, 139-157. Sin embargo, los dioses podían permanecer despiertos mientras dormían. Filón de Biblos dice que Kronos (=Ilu/El). Cf. Attridge & Oden 1981, 58-59.
34. Otro nombre de la montaña de Ilu era gr ll, “Montaña de la Noche” (ver Lipinski 1971).
35. La palabra Griega Χρατήρ (cratér) designa a ambos “el cuenco donde se mezclaba el vino con agua” y la “boca de un volcán”(Liddell & Scott 1968, 991).
36. Keel 1972, 186-187; Cornelius & Niehr 2004, 44-45. Algunas veces dos corrientes (Eufrates y Tigris?)fluyen de su copa y dos franjas de aguas en forma de remolino sugieren una conexión con las aguas superiores e inferiores. Cf. Uehlinger 1992, Fig. 25. En Mesopotamia el dios entronizado debe haber sido el dios Enki/Ea o su hijo Marduk que vino a ser el creador del cosmos.
37. Como en el resto de Mesopotamia el sol es masculino en los sellos, mientras que en Anatolia y Ugarit el sol era femenino.
38. En KTU 1.5:V.13. La palabra para garganta significa tunel/tubo.
39. En Acadio mashu significa “gemelo” y era también una designación del dios sol, cf. CAD (M) 1,401-403.
40. Posiblemente “el Mar de Nairi”, Lago Urmia.
41. Gilg. XI.278-309. Filon de Biblos conocía una tradición según la cual de esta manera las serpientes se rejuvenecían infinitamente. Cf. Attridge & Oden 1981, 64-65.
42. Dietrich 2001; Keel & Schroer 2002, 88-91; Kopper 2006.
43. Cf. Gordon 2013, 18-19.
44. Unwin 1996, 80; Curtis 2001, 186-187; McGovern 2007; Barnard 2010.
45. KTU 1.100:65 y Gén. 2:17; 3:3-4, 19.
46. Como el árbol de “la Muerte-y-el-Príncipe(Horanu) descrito en KTU 1.23:8-11.
47. En muchos sellos orientales el Árbol de la Vida es descrito como una palmera. Para las varias formas elegidas por los artistas ver Merrillees 2005, 135-136.